Nam nace del encuentro entre el movimiento, presencia, creatividad, y comunidad.

Durante una primera etapa tuvo una casa física: un lugar donde sucedieron prácticas, talleres, experiencias y distintas formas de expresión y experimentación.

Ese espacio nos permitió descubrir algo esencial: NAM no depende de un lugar.

NAM sucede cuando las personas se encuentran. En el cuerpo en movimiento, en una conversación, en una práctica, en el arte, en la naturaleza, en la curiosidad de experimentar y crear juntos.

NAM es donde elegimos encontrarnos.

Creamos experiencias, encuentros y colaboraciones que pueden suceder en distintos lugares y formatos: en la ciudad, o fuera en la naturaleza, frente al mar, en un estudio, una casa o en espacios que todavía no conocemos.

Nos interesa generar momentos que nos permitan conectar con nosotros mismos, con otros y con nuestro entorno; explorar nuevas formas de estar, expresión y creatividad, y reunir personas, disciplinas e ideas que normalmente no necesariamente coincidirían.

NAM está vivo, cambia y se transforma; no es un lugar al que tienes que llegar.